La marca empezó como una forma de sumar a un proyecto muy nuestro —nuestro casamiento—, pero creció para convertirse en algo más grande: un espacio donde podemos crear y compartir objetos que transmitan calidez.
La inspiración parisina apareció de la manera más simple y más linda: Gastón me pidió casamiento en la Torre Eiffel.
MUNES surge de unir nuestros apellidos —Muñoz + Escorsa—. Un proyecto que literal y simbólicamente nace de los dos.
